diumenge, 19 de febrer de 2012

CRISI ECONÒMICA també POLÍTICA, i molt CULTURAL

Paraula de dos savis compromesos. Gràcies.

“Debe decrecer la economía del despilfarro”

Edgar Morin y Stéphane Hessel

Texto de Lluís Uría. Fotos de Mané Espinosa

La crisis actual es de tal magnitud que una profunda perspectiva histórica puede ayudar a entenderla y afrontarla. Edgar Morin y Stéphane Hessel, viejos luchadores por la libertad, han escrito El camino de la esperanza y exponen en esta entrevista sus reflexiones sobre lo que pueden y deben hacer hoy los ciudadanos y los gobiernos

... en el piso que el sociólogo y filósofo francés Edgar Morin (París, 8 de julio de 1921) ocupa desde el verano pasado en un viejo edificio del barrio parisino de Montparnasse. ... con una sonrisa de satisfacción el padre del pensamiento complejo.
... este eterno joven de 90 años, autor de una sesentena de obras traducidas a 28 lenguas en 42 países. Infatigable, en su cabeza bulle ya un próximo libro, dedicado a la ciudad de Berlín, que ha visto destruida, encerrada, liberada...

En el salón, sentado en el sofá, le acompaña hoy un invitado de excepción. Un amigo y un cómplice. Un viejo camarada también, compañero de combate en la resistencia contra la ocupación nazi, que le llevó, en su caso, a ser deportado al campo de concentración de Buchenwald. El ex diplomático Stéphane Hessel (Berlín, 20 de octubre de 1917) saborea a sus 94 años, no sin cierta aprensión, el inesperado éxito mundial de su modesto panfleto ¡Indignaos! y la aparición en diversos países, siguiendo su estela, de movimientos de protesta de indignados, de particular repercusión en España. “Yo estaba impresionado, preocupado incluso, por el éxito de ese librito. Y me dije que no podíamos quedarnos ahí. Por eso escribí ¡Comprometeos!, explica casi justificándose quien fue uno de los redactores de la Declaración Universal de los Derechos Humanos de la ONU en 1948.

Más o menos en el mismo momento, Morin publicó La vía, donde hacía un sombrío análisis de la realidad mundial y apuntaba la necesidad de tomar un nuevo camino para evitar la catástrofe. Fue el editor de Morin, Fayard, quien tuvo la idea de reunir a los dos veteranos resistentes para hacer un libro a cuatro manos, que ambos aceptaron sin dudar. “Se trataba de reflexionar juntos para hacer algo más constructivo”, explica Hessel, quien atribuye a Morin la autoría efectiva del libro: “Yo sólo he contribuido a darle un impulso”. De ahí nació El camino de la esperanza (Ediciones Destino), un llamamiento a la movilización de la ciudadanía para cambiar el mundo. Un llamamiento apasionado y comprometido.


Subratllo perquè ho considero rellevant i ho comparteixo:
  • Los movimientos de la juventud... han sido muy importantes... Falta un pensamiento político... Crisis de civilización, crisis de la humanidad.
  • No se trata, entiéndase, de destruir el mercado, sino de yugular las mafias y los poderes que lo controlan todo e impiden al propio mercado realizar su papel.
  • ... es posible impulsar una economía que rechace la economía del beneficio a toda costa, una eonomía social y solidaria, una economia justa.
  • No hay que dejar que los partidos pierdan su ambición, que se preocupen sólo por tomar el poder y renuncien a transformar la sociedad. ... riesgo de que los indignados se queden fuera del juego político.
  • (Morin) No somos ni optimistas ni pesimistas... optipesimista, es decir, pienso que lo probable, lo más probable, es que los acontecimientos nos conduzcan a la catástrofe. ... siempre ha existido lo improbable y se han producido acontecimientos felices... Por eso hablo de esperanza... Si nosotros contribuimos, si actuamos, quizá tengamos al portunidad de encontrar la buena vía. Esto es la esperanza. ... (Hessel) Cuando se ha sido resistente en su vida... se conserva la voluntad de crear algo mejor. La resistencia es ceadora.
Afegeixo:
És rídicul que empresaris, polítics i sindicats encara poclamin que cal recuperar nivells de producció i ocupació. Aquest sistema econòmic està en diarrea per intoxicació de l'osessió pels beneficis, els resultats econòmics que s'han inflat sense base productiva. Les actuals correccions, mesures econòmiques, solament van a salvar financers i bancs, no a empreses de producció i treballadors als que es fa xantatge descarat.

Falta pensament als moviments d'indignació
NOVA ECONOMIA, no separada de la política i de le cultura

ECONOMIA PRODUCTIVA. Amb base local. S'ha de produir (agricultura, indústria, enginyeria, pensament) arrelat a la terra i a la seva gent. Si no hi ha aquesta base on tots participen es fan edificis sense fonament que cauen.

ECONOMIA EQUITATIVA. Centrada en els pesones. Tots hi han de participar i tots han de rebre la seva part, potser no igual, però equitativa sí. I com que som humans, ningú, ni el ,malalt ni el gandul quedaran sense res. Però els ganduls no poden anar a especular i viure per sobre de la seva contribució.

ECONOMIA SOSTENIBLE. Visió gobal. Si la població no creix.. com i perquè ha de crèixer l'economia? Si la població s'estabilitza, l'economia ha de tendir a estabilitzar-se. Si no ha de crèixer, no s'escau finançament que no es podrà retornar. Consumir els recursos necessaris (fusta, petroli, terres rares...) per a viure, no per acumular guanys i pensar diversitat de procediments per evitar d'arribar a l'exhauriment. Ja no sóm depredadors; tenim cultura per a ser cultors (agricultors, energicultors, aquacultors, aericultors).

ECONOMIA SUBSIDIÀRIA. Concepte d'empresa. Productiva i productora sí, però no a costa de destruir altres empreses. Allò que pot fer una empresa local, no ho ha de fer una multilocal. Si duem riquesa allà, hem d'acceptar recollir la seva producció i treball per mantenir la balança equilibrada.
(Deutschland li ho havenut tot a Ελλάδα. Què li ha comprat? 5:1. España compra automòbil i gran distribució de France, i ven azulejos, jamón ibérico y serrano, aceite de oliva, vinagre de jerez, muebles, etc. No són equilibrades i la crisi és "in crescendo")

Martí Teixidó