diumenge, 2 de març de 2014

Política i societat. Decisions democràtiques?





Es cuestión, cada vez, de dar al consumo, al tiempo libre, a las exhibiciones de prestigio y poder y  a la cultura el lugar que les corresponde y su relativa urgencia. ¿Qué es lo que queremos en suma? ¿Una economía consumista? ¿O de poder? ¿O de prestigio? ¿O es necesario sacrificar el consumo y al complacencia de una o dos generaciones en alguna otra virtud? ¿Qué queremos con esta elección? ¿Qué clase de hombre estamos forjando? Aquí está el problema. Cada vez más y más la tarea del educador político moderno será iniciar al ciudadano continuamente  en el ejercicio de la elección colectiva.

Pero, justamente, a la vez que nos enfrenta con la tarea de hacernos conscientes, tenemos que luchar por la edificación de una democracia económica. En efecto, la única manera de compensar los desplazamientos de la libertad del sector de la iniciativa individual con el de las decisiones colectivas es permitir la participación en la discusión y la decisión del mayor número posible de individuos. Ése es el problema de la economía democrática: como asegurar que la elección colectiva no es confiscada por una minoría, trátese de la organización partidaria, de los tecnócratas o de los grupos de presión.

Este problema  de la economía democrática será el gran problema de las décadas por venir; hoy no se da realmente en ninguna parte. Por ahora sólo estamos tratando de entender las formas salvajes de planificación económica. Aquí, rigidez de planes autoritarios; allá la coalición de los intereses privados, ocultos bajo la apariencia de interés público; en una y otra parte, burocracia.


Paul Ricoeur: “Tâches de léducateur politique.” Esprit, 1965. (Republicat a  Política, sociedad e historicidad. Buenos Aires: UCA-Prometeo, 1986).



Realment no sabem què volem. Hi ha grups de pressió que sí que ho saben. La política democràtica ha de decidir i arbitrar per a tots els ciutadans.

·    Horaris comercials?
·    Promoció d’un complex de casinos i lleure amb desgravació d’impostos?
·    Explotar el riu segons els interessos de qui?
·    Única exigència a l’escola: millorar els resultats dels alumnes?

Democràcia econòmica. Acceptem que no serà igualtat econòmica. Però podem acceptar aquestes diferències abusives: uns no tenen ni per menjar ni casa... uns pocs no en tenen mai prou i estan fent-se una metàstasi econòmica. És un holocaust econòmic i els polítics diuen que no hi poden fer més, que és la crisi econòmica.

La política sense ètica no té control, no té inhibidor, és un càncer.


El que més m’impresiona és que Ricoeur ho va escriure l’any 1965.